viernes, 10 de julio de 2009
Materiales preparados por Jésica
Los alumnos de la Escuela 11 trabajaron con este material preparado por Jésica
Crónica de Jésica sobre su experiencia con los chicos
Mi práctica durante casi todo el mes, estuvo mediada por establecer vínculos con los alumnos. Sin dejar de lado, los contenidos que debía transmitir y la marcha del proceso de aprendizaje, abrí un espacio para escucharlos.
Conocer más de ellos, la conformación de sus familias, los modos de vida, sus cotidianidad,me permitió comprender muchas de las actitudes y formas de proceder que se expresaban en el aula.
Nunca me había enfrentado a esta realidad, por lo que, emocionalmente impacto en mi vida, y frente a esto, brindé a mis alumnos la "posibilidad de la palabra" con todo lo que esto significa.
Me propuse cada día que asistí, que mis alumnos tradujeran TODO en palabras, dejando de lado las agresiones físicas y verbales, por lo que, me mantuve predispuesta a escuchar sus problemas y dificultades tanto en el proceso de enseñanza - aprendizajes, como de índole personales.
Hoy, todos sabemos que estamos frente a un problema complejo, donde intervienen factores culturales, económicos, sociales y psicológicos. Pero reconocer la complejidad que se nos presentan, lejos debe estar de paralizarnos, sino por el contrario, debe estimularnos a actuar y querer cambiar esta realidad.
Crónica de Jésica sobre su experiencia con los chicos
Mi práctica durante casi todo el mes, estuvo mediada por establecer vínculos con los alumnos. Sin dejar de lado, los contenidos que debía transmitir y la marcha del proceso de aprendizaje, abrí un espacio para escucharlos.
Conocer más de ellos, la conformación de sus familias, los modos de vida, sus cotidianidad,me permitió comprender muchas de las actitudes y formas de proceder que se expresaban en el aula.
Nunca me había enfrentado a esta realidad, por lo que, emocionalmente impacto en mi vida, y frente a esto, brindé a mis alumnos la "posibilidad de la palabra" con todo lo que esto significa.
Me propuse cada día que asistí, que mis alumnos tradujeran TODO en palabras, dejando de lado las agresiones físicas y verbales, por lo que, me mantuve predispuesta a escuchar sus problemas y dificultades tanto en el proceso de enseñanza - aprendizajes, como de índole personales.
Hoy, todos sabemos que estamos frente a un problema complejo, donde intervienen factores culturales, económicos, sociales y psicológicos. Pero reconocer la complejidad que se nos presentan, lejos debe estar de paralizarnos, sino por el contrario, debe estimularnos a actuar y querer cambiar esta realidad.
lunes, 29 de junio de 2009
Bibiana en 4° de la Escuela Normal
domingo, 21 de junio de 2009
Los alumnos de Dora en la Escuela 1
"Llevé juegos con dados y de recorridos. Hice un equipo de letras para cada uno de los alumnos con el fin que pudiesen trabajar con todo el abecedario completo, formando palabras ellos mismos y no copiando del pizarrón como lo venían haciendo, cada consonante nueva acompañada por las vocales,
Fue una linda sorpresa que nos llevamos al ver el entusiasmo de los chicos por formar palabras, tanto las que estaban dentro de la consigna, como otras que veían que podían formar con la información que tenían de antes
De la misma forma trabajaron con carteles con sus nombres y así descubrir las letras con las que estaban formados y reconocer las de sus compañeros"
lunes, 6 de octubre de 2008
Sujetos e interculturalidad
Leemos en el Diseño Curricular...
Décadas atrás, la escuela intervenía, desde un lugar privilegiado, en la conformación identitaria de los/as ciudadanos/as, intentando ocultar las diversidades culturales y las desigualdades socioeconómicas y fortaleciendo así la idea de una cultura hegemónica y homogeneizante.
La identidad construida en función del rol de las personas dentro de la institución educativa (docente y alumno/a) dominaba por sobre las otras identidades que las conformaban.
La heterogeneidad que siempre ha caracterizado a los sujetos estaba invisibilizada.
En contraposición, hoy reconocemos que cada sujeto construye su identidad en relación con otros/as y a partir de múltiples experiencias.
La escuela, hoy más que nunca, se despoja de la figura del/de la alumno/a como sujeto homogéneo para encontrarse con plurales identidades infantiles, juveniles y de adultos/as que chocan –con mayor o menor intensidad- con la identidad escolar esperada por la institución.
Al interior de la institución educativa no encontramos “docentes” y “alumnos/as”, sino múltiples formas de ser docente y alumno/a.
Unos/as y otros/as están marcados/as por diversidades de género, de generación, de sexualidad, de lenguaje, de etnia, de consumos y prácticas culturales, de proyectos, de religión y creencia y por desigualdades socioeconómicas, que involucran también diferencias en las matrices de acción, pensamiento, creencias y sentimientos.
No es posible, entonces, hablar de la infancia, la adolescencia y la juventud como conceptos capaces de abarcar todas las manifestaciones y procesos involucrados en lo infantil y lo juvenil. Más bien deberíamos hablar de la existencia de múltiples infancias, adolescencias y juventudes, en virtud de la diversidad que caracteriza a los sujetos sociales.
Décadas atrás, la escuela intervenía, desde un lugar privilegiado, en la conformación identitaria de los/as ciudadanos/as, intentando ocultar las diversidades culturales y las desigualdades socioeconómicas y fortaleciendo así la idea de una cultura hegemónica y homogeneizante.
La identidad construida en función del rol de las personas dentro de la institución educativa (docente y alumno/a) dominaba por sobre las otras identidades que las conformaban.
La heterogeneidad que siempre ha caracterizado a los sujetos estaba invisibilizada.
En contraposición, hoy reconocemos que cada sujeto construye su identidad en relación con otros/as y a partir de múltiples experiencias.

La escuela, hoy más que nunca, se despoja de la figura del/de la alumno/a como sujeto homogéneo para encontrarse con plurales identidades infantiles, juveniles y de adultos/as que chocan –con mayor o menor intensidad- con la identidad escolar esperada por la institución.
Al interior de la institución educativa no encontramos “docentes” y “alumnos/as”, sino múltiples formas de ser docente y alumno/a.
Unos/as y otros/as están marcados/as por diversidades de género, de generación, de sexualidad, de lenguaje, de etnia, de consumos y prácticas culturales, de proyectos, de religión y creencia y por desigualdades socioeconómicas, que involucran también diferencias en las matrices de acción, pensamiento, creencias y sentimientos.
No es posible, entonces, hablar de la infancia, la adolescencia y la juventud como conceptos capaces de abarcar todas las manifestaciones y procesos involucrados en lo infantil y lo juvenil. Más bien deberíamos hablar de la existencia de múltiples infancias, adolescencias y juventudes, en virtud de la diversidad que caracteriza a los sujetos sociales.
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